la Comunidad de Madrid, bajo la presidencia de Esperanza Aguirre, ha puesto en marcha un plan de atención a los madrileños residentes en el exterior, según se explica en la nota adjunta. De esta manera, la Comunidad e Madrid, gobernada por el PP, quiere dar debida respuesta a las demandas de los miles de madrileños que se hayan repartidos por los cinco continentes.

  • Incluye la creación de Centros de madrileños en el extranjero y un Registro de Asociaciones.
  • Promoverá su integración social y laboral en los países de acogida.

MadridMadrid, 1 marzo de 2007

La Comunidad de Madrid acordó hoy remitir al Consejo de Estado el proyecto de decreto por el que se regulan las ayudas a los más de 200.000 madrileños residentes en el extranjero, así como la creación de órganos para su promoción, además de los Centros de Madrileños en el Extranjero y el Registro de estas Asociaciones, según informó el vicepresidente primero y portavoz, Ignacio González.

El proyecto de decreto también contempla la creación del Consejo de Madrileños en el Extranjero, como órgano colegiado consultivo y deliberante de representación de los emigrantes madrileños. Analizará y difundirá información periódica sobre la situación de los residentes en el exterior y propondrá actuaciones necesarias para mejorar su situación. Tanto este organismo como el Registro de las Asociaciones contarán con un desarrollo reglamentario posterior.

Los objetivos fundamentales de esta iniciativa son proporcionar a los madrileños en el exterior los mismos servicios que a los residentes en la región, promover la comunicación de los emigrantes con su Comunidad de origen, impulsar la constitución de centros y asociaciones madrileñas, asesorar y facilitar su integración social y laboral, impulsar la utilización de las tecnologías de la información y desarrollar medidas que permitan el acceso a programas educativos, de empleo, asistenciales, de información, deportivos y culturales, en especial para jóvenes y mujeres.

Fenómeno social

La emigración española ha constituido un fenómeno social, político y económico fundamental en la Historia de España, y debido a los constantes flujos migratorios de los últimos siglos, se ha hecho necesaria la regulación de la protección de los españoles residentes en el extranjero por parte de los poderes públicos.

La Comunidad de Madrid establece en su Estatuto que gozan de todos derechos políticos los ciudadanos españoles residentes en el extranjero que hayan tenido su última vecindad administrativa en nuestra región, así como sus descendientes inscritos como españoles.

Con la aprobación de este decreto se pretende, por tanto, cumplir el compromiso legal y moral de atender a los madrileños residentes en otros países, cuyo número se estima superior a los 200.000 y llevar a cabo el desarrollo de una política integral de emigración de la que se puedan beneficiar estos ciudadanos.

De este modo, se crea el Registro de Asociaciones y Centros de Madrileños en el Extranjero, como instrumento de protección y seguimiento del movimiento asociativo, y el Consejo de Madrileños en el Extranjero, como órgano de representación de la emigración madrileña, de carácter consultivo y con funciones de asesoramiento en la materia.