Las Nuevas Generaciones no somos solo un instrumento al servicio del Partido, antes al contrario, aspiramos a enriquecer el debate interno sano del mismo. En ese ámbito hay que entender el primer estudio publicado por las NNGG de Bélgica. Su título es “La buena comunicación” y su autor es el miembro de la Junta Gestora de NNGG Bélgica, Ernesto Abarca.

I.- INTRODUCCIÓN

Desde la derrota en las últimas elecciones generales, el Partido Popular (PP) se ha preocupado en buscar solución a lo que conoce como el problema de la “comunicación” con el ciudadano. Todos estamos de acuerdo en que el PP debe mejorar esta comunicación, y se ha planteado el problema numerosas veces. Un paso importante es reconocer la existencia del problema, pero esto de nada sirve si no se avanza en la búsqueda de soluciones.

El objetivo de este ensayo es aportar valor añadido al debate, con consejos que nos ayuden a mejorar nuestra comunicación. Sin ánimo de adoctrinar, me gustaría dejar claro que este ensayo refleja opiniones propias, por lo que no se trata de un manual ni de una verdad absoluta, simplemente de mi modesto punto de vista sobre cómo debe ser la comunicación de los objetivos del partido. Espero que este artículo sirva de debate, pues la unión de ideas dispares mejora el resultado final.

Así pues, me gustaría empezar por definir “comunicación”:

Definición

La comunicación, en política, es la capacidad de transmitir un mensaje a un votante potencial, y que ese mensaje sea comprendido por el receptor.

Finalidad

La finalidad es convencer a ese votante de que votar al comunicador es lo que más beneficia a sus intereses (tanto generales como particulares).

II.- EL MENSAJE

Se trata del contenido de la comunicación. El trabajo político, por bueno que sea, puede quedar desacreditado si no se logra comunicar a los ciudadanos. El mensaje es pues, el medio de justificar y publicitar nuestros actos. El mensaje debe cumplir ciertos requisitos:

Claridad y brevedad: El mensaje que mejor se comprende es el mensaje corto y claro. Muchas veces los políticos se van por las ramas a la hora de explicar algo. En España no hay una cultura política fuerte, y los votantes, en muchos casos, son reacios a seguir el debate político. Hay que captar su atención con mensajes claros y breves. Para que la comunicación sea buena, el mensaje debe llegar al receptor y éste, debe tener muy claro de qué se habla.

Estructura: El orden da claridad y consistencia al mensaje. Todo mensaje debería, de la manera más breve y clara posible, identificar un problema, ofrecer una solución y argumentar los beneficios de esa solución frente a otras posibles soluciones.

Creíble: Este punto tiene dos perspectivas. En primer lugar, el comunicador debe creerse el contenido del mensaje, es decir, que lo comparta. No se puede defender una causa en la que no se cree. Cualquier persona que no comparta el mensaje, debe abstenerse de transmitirlo.

La segunda perspectiva deriva del lado del receptor, que debe creerse el mensaje, para ello éste debe ser factible (hay que evitar las hipótesis o promesas irrealizables) y apoyarse en buenos argumentos que sean comprensibles, y suficientemente buenos para facilitar la recepción del mensaje.

Nadie nos obliga a ser miembros del Partido, por lo que si no compartimos sus ideales, somos libres de abandonarlo. Ello no es óbice para que no compartamos una determinada postura, política o decisión. En caso de que esto suceda, lo que se debe hacer es comunicarlo a la jefatura regional, mostrando nuestro malestar o contrariedad dentro del ámbito exclusivo del partido. Sin embargo, puede que una decisión o postura ante la que no nos identificamos, nos afecte directamente, Esto puede llevarnos ante la necesidad de explicarnos en público. Esta manifestación puede ser peligrosa para el interés general del Partido, por lo que hay que ser muy cuidadosos, intentando siempre dejar que no estamos atacando al partido, sino que no compartimos esa política. Ello acarreará probablemente una sanción. La verdad es que, pese a lo duro del sistema, es una buena medida para salidas de tono de miembros que intentan destacar a costa de hacer daño al partido. De todas maneras, la comunicación pública de nuestro malestar debe ser la última opción posible y que sea necesaria para defender nuestros intereses propios, cuando las garantías del partido no sean suficientes para nuestra protección como personas y políticos.

Ej. Rosa Díez, Eurodiputada socialista, ha tenido que desmarcarse de la política terrorista seguida por su partido. Ha sido injustamente marginada, pero, siempre siendo fiel y leal al Partido Socialista, ha disentido públicamente sobre una política determinada de un gabinete concreto, pues es contraria a los intereses que ella defiende.

Repetitivo: Un mensaje escuchado dos veces se considera más importante que uno transmitido una sola vez. El número de repeticiones debe ser proporcional a la importancia del mensaje. No es lo mismo hablar del número de vestuarios que tendrá un polideportivo municipal, que de cómo se va a reformar el Senado. Para que la postura y el mensaje del Partido quede clara y llegue a cuantos más mejor, el mensaje, debe ser repetido cada vez que se tenga ocasión por todas las personas relacionadas con el debate en cuestión. Esto da notoriedad al mensaje y sensación de unidad de Partido.

Un mensaje repetido de manera exclusiva por miembros de un partido, se encasilla en el partido. Fuera del partido, aparece la figura que me gusta denominar aliados del mensaje. Para dar notoriedad, relevancia, realismo, y sensación de defensa del interés general hay que hallar aliados externos al partido que apoyen, repitan y hagan propio el mensaje. Hay que convencer a ciertos sectores de la sociedad de la importancia de nuestro mensaje y, a su vez, hacernos valedores y defensores del mismo.

Ej: El PSOE logró que el “No a la guerra” se identificase con la sociedad civil. Con sus manifestaciones, en las que ellos quedaban en segundo plano, lograron convencer a la sociedad que el PP estaba contra su voluntad de paz, y logró aumentar sus aliados.

Ej. Los actores, por regla general, defienden la postura del PSOE. Estas personas tienen gran influencia en el votante. A su vez, pocos actores se atreverán a defender públicamente la postura del PP, por miedo al rechazo.

Ej: Lo mismo con la reforma de la educación, al convencer a estudiantes y sindicatos de salir a la calle.

Ej: El PP ha logrado movilizar gran parte de la sociedad civil, en especial para protestar contra la política de la familia y terrorista socialista. La estrategia socialista es identificar a los manifestantes con la extrema derecha y los sectores más radicales de la Iglesia, para que los indecisos se abstengan de salir a la calle.

Vinculante: Hay que diferenciar cuando un comunicador habla en nombre propio o en nombre del partido. Cuando habla en nombre del partido debe tener la autorización de éste para expresar un mensaje “que le vincule”.

Cuando se exprese en nombre propio hay que tener en cuenta lo siguiente: La democracia nos da la posibilidad de expresarnos libremente. Pero no se trata de un derecho absoluto, si no que sólo podemos expresarnos libremente cuando no afectemos con esa libertad los derechos de los otros. Un miembro del partido, cuando hable, se presumirá que habla en nombre del partido. Por ello, aunque a título personal tengamos libertad de expresión, hay que tener en cuenta que nuestro mensaje puede afectar al Partido, así que, cuando ejerzamos nuestra libertad, hay que hacerlo siempre siendo leal al partido.

Ej: Si un miembro de NNGG se presenta a una manifestación de los “Peones Negros”, no pasa nada si lo hace a título personal. Si el Presidente de NNGG Madrid lo hace, se considerará que el PP Madrid apoya la manifestación, aunque éste asegura que ha acudido a título personal.

Conocimiento del receptor: Un mensaje no se transmite del mismo modo en un mitin en un barrio popular que en una conferencia de economistas. No porque sean unos más listos que otros, si no porque los intereses y el lenguaje son diferentes. Nunca hay que menospreciar la inteligencia del votante, es un gravísimo error de soberbia que se paga caro, simplemente, hay que comunicar diferente en escenarios diferentes.

Para el primer caso, un líder con carisma, cercano, hablando con un vocabulario claro, pocas frases hechas, comunicará mejor con el pueblo, que un tecnócrata, que lo hará mejor ante los economistas. Pero no hay que olvidar una cosa respecto al primer caso, utilizar un lenguaje cercano al pueblo no equivale a recurrir al chiste fácil, el insulto o la descalificación. Seamos elegantes. Tampoco seamos “blandos”, hay que criticar lo que los otros hacen mal, pero con elegancia.

Así pues, antes de comunicar un mensaje hay que saber a quién se va a comunicar, conocer sus intereses y adaptarlos a nuestra política y, en definitiva, a nuestro mensaje.

Ej. Rajoy, en mi opinión, es uno de los grandes oradores parlamentarios con los que contamos. Sus discursos son muy buenos en el congreso y en prensa escrita, pero a veces, demasiado elaborados para el público en general.

Ej: Rubalcaba, Ministro del Interior, es un excelente portavoz del gobierno. Su serenidad, claridad y contundencia llega directamente al público.

Ej: Felipe González, con su cercanía al pueblo, su mensaje sencillo ha sido uno de los grandes conductores de mítines de la política española.

El Comunicador: Es importante que, cada mensaje tenga un líder, es decir, una persona que conduce la postura del partido respecto a un determinado mensaje, aunque éste sea repetido por otros miembros. Este líder debe ser la persona en el partido que se ocupa de la materia, es decir, el que la conoce mejor.

Ej. Si ponemos al secretario de estado de inmigración a hablar sobre telecomunicaciones, probablemente meta la pata y no comunique bien.

Recapacitado: Hay que pensar dos veces antes de hablar. Una frase fuera de tono, o un mensaje erróneo puede descalificar al partido y/o al comunicador.

Ej: http://www.youtube.com/watch?v=uAxIlzK5pbE

Argumentativo: La validez de un mensaje se basa en sus argumentos; Por muy buen comunicador que seamos, si los argumentos son insuficientes, el mensaje no calará. Cuando preparemos un mensaje tenemos que seleccionar los argumentos más contundentes e indiscutibles, prever la respuesta y las explicaciones de los contrarios y preparar argumentos para contestarles. Una buena argumentación fortalece el mensaje.

Ej: Remontarse a hechos y actuaciones del pasado no explica una decisión del presente, sino que demuestra una carencia de argumentos para emplear los que otros usaron en otras ocasiones (que, por regla general no son las mismas, por lo que los argumentos no son válidos).

Ej: Evitar los infantilismos del “tú lo hiciste antes…”. Esto no sirve más que para demostrar que no tenemos argumentos contundentes para defender una decisión.

Elegante: Por último, una de las características más discutibles. El mensaje debe ser elegante. Muchos creen, y puede que tengan razón, que el mensaje duro, insultante, gracioso y despectivo cala mejor en los votantes que el mensaje elegante. En mi opinión, un comunicador sereno, educado, respetuoso, y no por ello menos contundente, es mejor político que el agresivo. El discurso agresivo y descalificador es un discurso que demuestra nerviosismo y falta de argumentos, es decir, que el comunicador, en definitiva, no tiene razón. Sin embargo, el discurso elegante, argumentativo y sin caer en la tentación del insulto, connota una posición de fuerza ya que el comunicador es capaz de demostrar que tiene razón.

Imposibilidad del mensaje: En algunas ocasiones puede que se censure al comunicador. No es democrático pero, desgraciadamente, pasa. El ejemplo más claro es cuando tenemos que dar una conferencia y parte del público, a través de una “cazerolada” nos impide hablar. En ese caso hay tres posibilidades:

  1. Se trata de una parte minoritaria del público. En ese caso se debe esperar la decisión del organizador (programa de televisión, Universidad…) Lo más normal, puesto que nos ha invitado para hablar, es que tome medidas para desalojar a esos individuos. Cabe aquí reanudar nuestra exposición apelando a nuestro derecho de libertad de expresión sin insultar ni caer al mismo nivel que los que nos interpelaban.
  2. Si la mayoría del público está en nuestra contra y nos impiden la palabra, poco podrá hacer el organizador. Tengamos en cuenta que hemos sido llamados para transmitir un mensaje a ese público. Si no quieren escucharlo, se debe disculpar ante los interesados ante la imposibilidad de hablar, y marcharse educadamente, sin amedrentarse, apelando de nuevo a la falta de democracia de los altercadores y a nuestro derecho de libertad de expresión, siempre con elegancia, educación y nunca poniéndose a su nivel.
  3. Una última variante sería en caso de que el emplazamiento es mixto, es decir, que el público al que se dirige el mensaje es tanto el que se encuentra físicamente en el lugar como el que, por ejemplo, sigue en directo un acto por la televisión. Una osada posibilidad es la de seguir con el discurso frente al “ruido”, puesto que puede que una gran mayoría (a la que no vemos) desee escuchar el mensaje. Por ello, tenemos la obligación y el derecho de hacérselo llegar, plantando cara (de nuevo con elegancia) a los que nos intentan cercenar esa libertad.

Ej: Para el caso 1, el ejemplo más claro fue una conferencia de D. Manuel Fraga en la Universidad de Granada:

http://www.20minutos.es/noticia/162688/0/gritan/fraga/fascista/

Para el segundo caso, José María Aznar abandonó una conferencia en la Universidad de Lérida, ya que no le permitían hablar:

http://www.elmundo.es/papel/hemeroteca/1994/11/18/nacional/15959.html

Otro ejemplo lo encontramos en S. Carrillo, quien con elegancia se deshizo de un grupo de extrema derecha que le impedía hablar:

http://www.elmundo.es/universidad/2006/02/23/actualidad/1140715323.html

El mensaje debe ser pues, posible creíble, factible, fundado en buenos argumentos y repetido.

III.- MEDIOS DE TRANSMISION DEL MENSAJE

El mensaje se transmite de dos maneras: Directa e indirecta. La manera directa es cuando no existen intermediarios entre el receptor y el comunicador, la indirecta, es cuando sí los hay. En política, la gran mayoría de los mensajes se transmiten de manera indirecta, a través de los medios de comunicación. Mientras que la transmisión directa se produce en mítines, visitas y actos, cuyos asistentes reciben el mensaje de manera directa y los no asistentes, de nuevo, de manera indirecta a través de los periodistas.

A.- Transmisión indirecta:

Como he avanzado, es el medio de transmisión del mensaje más común en política. Desde hace unas décadas, la tarea de la comunicación ha sido facilitada gracias a los medios de masas, que permiten que el mensaje llegue antes y a más receptores. Los medios de comunicación por excelencia son: La Televisión, la prensa escrita y la radio.

  • Televisión: Es el medio más importante en política. En España cada habitante consume dos horas y media de Televisión al día. Haceros una pregunta, qué hace un trabajador desde que llega a casa, sobre las 20, hasta que se acuesta a las 23? Además, la televisión permite al espectador ver al comunicador. Aunque parezca mentira, muchas veces el físico o la “presencia” del comunicador puede ayudar a que el mensaje llegue mejor o peor. A diferencia de la radio, la Televisión impone distracciones (obstáculos) al mensaje, como los paisajes, los colores, el movimiento. A la hora de transmitir un mensaje por televisión es muy importante, cuidar los detalles:
    1. Buena presencia. No se trata de ser más o menos guapo, o llevar ropa más o menos cara, si no de aparentar seriedad, organización y confianza, es decir, contar con una presencia que apoye nuestra credibilidad.
    2. Eliminar los obstáculos al mensaje: Si lo que intentamos transmitir es de importancia mayor, habrá que lograr transmitirlo en un escenario propicio, es decir, si queremos transmitir una posición de mucha importancia, habrá que hacerlo en un escenario cerrado, donde lo único que haya entre el teleespectador y el comunicador sea éste (sin multitudes, cámaras, ruido), por ejemplo, en la sede del Partido, en el congreso, en un plató discretamente decorado… Si se trata de mensajes que se transmiten, por ejemplo, en la calle…el mensaje deberá ser más corto y claro, pues el “ruido” podrá despistar al espectador. Sin embargo, los mensajes transmitidos desde plataformas “sin ruido” dan la posibilidad de explayarse un poco más en las explicaciones.
    3. Preparación: Hay que tener cuidado al elegir las frases. En televisión existen dos maneras de comunicar: las preparadas (cuando conocemos de antemano lo que vamos a decir o las preguntas que nos van a hacer) y las espontáneas (caso contrario). Cuando se trata de mensajes y discursos preparados, hay que asesorarse bien y cumplir los requisitos anunciados anteriormente que definen el buen mensaje. En caso de puestos de importancia política es fundamental contar con un buen asesor de protocolo y discursos.
Si os dais cuenta, los mensajes polémicos nacen, por lo general, de opiniones “cazadas” a políticos de manera espontánea. Hay que tener cuidado, pues lo que se dice en televisión queda grabado. Antes de hablar se debe estar seguro de lo que se dice, conociendo sus consecuencias, y evitar frases y comentarios que puedan tener doble sentido.

Finalmente, en caso de de presentación de un mensaje ante los medios, es totalmente legítimo no responder a las preguntas posteriores de los periodistas.

Ej: En el primer programa de “Tengo una Pregunta Para Usted” Zapatero pasó dos horas respondiendo las preguntas del público. Todas las preguntas se conocían de antemano, dejando poco espacio para la improvisación. Una de las pocas preguntas improvisadas centró el debate posterior. Poco importa cuanto dijo Zapatero, los medios de comunicación subrayaron, casi al unísono, la respuesta de Zapatero indicando que un café cuesta 80 céntimos en la calle. La credibilidad de Zapatero ante el ciudadano sufrió una gran recaída, y todo por improvisar cuando no debía.

http://www.youtube.com/watch?v=zzvI7SC-TeE

  • Radio: Cuando transmitamos un mensaje a través de la radio, se deben cumplir los mismos requisitos que cuando se interviene en televisión. La única diferencia es que existen menos obstáculos entre el receptor y el comunicador, y la presencia no es visible. Sin embargo, al igual que el la televisión, todo lo que se diga quedará grabado para la posterioridad, por lo que habrá que evitar las improvisaciones.
  • Prensa escrita: Es el segundo medio de comunicación más consumido. Se le deben aplicar las mismas generalidades que a la televisión pero teniendo en cuenta sus características propias. A diferencia de la televisión, el lenguaje del comunicador (tono, humor, enfado, broma…) escapan al receptor, que sólo lee frases frías a las que su imaginación, y el sentido que les dé el periodista, ilustrarán.

Una entrevista de una hora puede quedar destrozada por una sola frase dicha, y que haga grandes titulares…mucha gente no pasa de ahí. El PSOE es muy bueno en hacer titulares; escuchad al PSOE y al PP y veréis. Hay que irse menos por las ramas, no para buscar un titular, si no para que el contenido del mensaje quede muy claro.

En definitiva, cuando os hagan, una entrevista pensad que el periodista escogerá uno de vuestros comentarios para hacer un titular. No tiene por qué ser lo más importante que hayáis dicho, sino lo que atraiga a más lectores, y un titular condiciona el resto de la entrevista.

Grupo mediático: breve reflexión

Muchos piensan que el éxito del PSOE es el grupo mediático que le apoya de manera incondicional y, en parte, tienen razón. Pero no olvidemos que el PP, estando en el poder, también ha contado con el apoyo de ciertos medios mayoritarios. Sin embargo, es bueno contar con periodistas que no nos doren la píldora. Lo que un periodista escribe, refleja lo que mucha gente piensa, por lo que siempre hay que tenerlos en cuenta. Un medio puede ayudarte a ganar unas elecciones, pero, si no eres bueno, no podrá salvarte de la caída.

Así pues, es importante trabajar para contar con el apoyo de los grandes medios de masas, pero sin descuidar el buen hacer de nuestra política, que debe ser nuestra prioridad. Algunos medios nos serán afines con tal de que satisfagamos sus necesidades, otros, porque creerán en nuestro mensaje. Lo importante es convencer. Si un medio nos ataca por no caer a su chantaje, hay que combatirlo, siempre con el arma de los argumentos, y para ello, necesitaremos la complicidad de otros medios que hagan públicos esos argumentos. Las reuniones puntuales con periodistas y Directores de medios son fundamentales en política.

Periodistas

Los periodistas son, ante todo, profesionales a los que hay que respetar. Últimamente estamos viviendo una guerra de medios, en los que se descalifica a ciertos periodistas de no ser profesionales. La gran mayoría de periodistas lo son por vocación y realizan una maravillosa labor de informar. Algunos mezclan esta profesionalidad con intereses propios o políticos.

En mi opinión, el buen comunicador debe estar abierto a todos los periodistas, vengan del medio del que vengan. Un periodista puede hacer mucho bien, o mucho mal a un mismo mensaje. No olvidemos que, el 99% de los mensajes de los políticos llegan a nuestros oídos a través de la intermediación de los periodistas, que son los que eligen el titular, las palabras o secuencias a emitir o publicar y la conclusión.

El trato con los periodistas debe ser cordial, aunque escriban cosas que no nos gustan. La crítica debe ser siempre aceptada con humildad, pues nadie es perfecto y nos ayuda a mejorar. Dejando a un lado los posibles intereses económicos de algunos medios, cuando un periodista no es frontalmente contrario, probablemente se deba a que no está de acuerdo con nuestra política. A ese periodista es al que hay que tratar de comunicar el mensaje de lo que pretendemos hacer y el por qué. Por el hecho de que nos sea contrario, no hay que excluirlo.

Como he avanzado, es muy importante reunirse en privado con periodistas, para avanzarles los mensajes de manera directa y, responder a sus dudas antes de que publiquen nada. Así se evitan malentendidos nefastos.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que un periodista es como médico: lo es a cualquier hora del día. Cuando se habla con un periodista hay que tener en cuenta que todo lo que se diga “puede ser usado en nuestra contra”. A veces, los políticos hablan de manera informal u “off the record” con periodistas. Esto no significa que el periodista no vaya a publicar o comentar dicha conversación. El estar de copas, en un ambiente informal, o de broma no tiene por qué significar que el periodista sea nuestro camarada (o sí). Su misión es informar, y la hará cada vez que tenga ocasión.

Por otra parte, a veces podemos encontrarnos hablando con alguien que, sin saberlo, es periodista. No debemos caer en confidencias con desconocidos.

Ej: http://www.informativos.telecinco.es/familia/real/britanica/dn_11591.htm

Los malos periodistas

Lo dicho anteriormente no exime la existencia de malos periodistas, igual que hay malos abogados, médicos o políticos. El buen periodista es el que logra que un mensaje llegue a más gente, y lo interpreta y analiza de manera lo más objetivamente posible, imponiendo sus pros y contras. El mal periodista es el que sin mentir (pues yendo contra la deontología, dejaría de ser periodista), obvia verdades para dar más credibilidad a su postura, o toma verdades a medias, o manipula la información de tal manera que da un sentido diferente al mensaje. Cada uno tiene sus ideas, y todas las ideas democráticas deben ser respetadas, pero la objetividad, a la hora de publicar una noticia, es mesurable. Deja de ser un periodista para convertirse en un panfletista. Malos periodistas los hay, que defienden las ideas del PP y del PSOE. No hay que evitar hablar con ellos, en absoluto. Hay que replicar a sus escritos con argumentos, siendo extremadamente cuidadoso, pues hay que ser consciente que ese periodista usará cualquier parte de frase para hacer un titular en nuestra contra. Lo mejor es ser escueto y contundente en argumentos.

B.- Transmisión directa del mensaje.

Aquí analizamos brevemente los modos más comunes de transmisión directa. No olvidemos que en la casi totalidad de actos directos, habrá medios de comunicación que transmitirán el mensaje (de manera indirecta) a los no presentes en dichos actos.

Visitas

Hay dos tipos de visitas, las sensacionalistas y las que no lo son. Las sensacionalistas son las que se realizan en época electoral para lograr hacerse una foto con un sector marginado o con problemas. Se ven hoy en día con ironía las fotos de políticos besando niños enfermos en los hospitales. En mi opinión, el mensaje suena a partidista si se da en tales circunstancias. Un partido político no es una ONG, y no tiene por qué celebrar ese tipo de actos. Si lo hace, debe tener por lo menos, la moralidad de hacerlo durante toda la legislatura, y no sólo durante la campaña, pues si el mensaje que se quiere dar es “estamos con vosotros”, todo se pierde cuando queda demostrado (fotográficamente) que sólo se está durante la campaña electoral.

Las visitas a empresas, personalidades, municipios, asociaciones son necesarias y recomendadas. Hay, en mi opinión, una máxima en política: “Se gobierna por y para los otros”. Nunca debe olvidarse eso. Los políticos deben gobernar para el bienestar del Estado (llamémoslo macropolítica) y para el bienestar de los ciudadanos entendidos de manera individualizada (micropolítica). Es imposible hacer política para todos. Es imposible aunar en un partido todos los ideales políticos, todos los intereses y ofrecer soluciones que satisfagan al conjunto de los ciudadanos. Lo que no es imposible es trabajar por un proyecto creíble y beneficioso y comunicárselo al ciudadano con la finalidad de que lo crea, lo haga suyo, y nos apoye en él. Por eso, hay que conocer los intereses del ciudadano, y eso sólo se sabe si se habla, visita, escucha y dialoga con él. Hay que estar lo más cerca del ciudadano posible, durante toda la legislatura, no sólo en campaña electoral.

Lógicamente, esto es más fácil en Lovaina-la-Nueva que en Bélgica, por poner un ejemplo.
Ej: Alejandro Sánchez me comentó una vez que, el Ayuntamiento de la Línea (amigo Alejandro, corrígeme si me equivoco) realizaba visitas a todos los domicilios preguntándole a los ciudadanos por sus necesidades políticas. Lógicamente, esto se puede hacer en un municipio pequeño. Y en Bruselas, a los votantes al CRE.

Mítines

Se suelen celebrar antes de las elecciones. Los mítines se realizaban antaño para mandar un mensaje directo, sin intermediarios, a votantes potenciales. Sin embargo, hoy en día las cosas han cambiado. El público en los mítines son afiliados o miembros del partido, es decir, personas que van a darnos su voto pues ya están convencidos de las bondades de nuestro proyecto. Los mítines están cubiertos por los medios de comunicación a través radio televisión y prensa. Los mítines permiten realzar el carisma del candidato ya que, se le muestra arropado y rodeado de masas de simpatizantes en un ambiente “sin corbata”, más cercano y afable. Pero en estos mítines, hay que tener cuidado también con lo que se dice, pues los medios de comunicación están allí para grabar cada una de nuestras palabras.

Ej: El local debe estar lleno de público. En Madrid llenaremos una plaza de toros, en Rentaría, un pequeño bar. Lo que se necesita es la sensación de apoyo, y un local repleto de público que nos apoya da la sensación de estar arropado.

Ej: Ahora está de moda que los políticos, cuando hablen, den la espalda a un numeroso grupo de jóvenes partidarios, que vitorean y reflejan el apoyo de la juventud al proyecto de partido.

http://www.youtube.com/watch?v=cS0uv-htDTk&NR=1

IV.- CONCLUSIONES

La comunicación de la izquierda española ha logrado adjudicar una serie de adjetivos al Partido Popular que son falsos e injustos. Pese a la falsedad del mensaje, gran parte de la sociedad lo ha creído. Parte de la sociedad se ha formado una visión distorsionada de lo que es el Partido Popular. Esa visión afecta directamente a cualquier mensaje que queramos transmitir. Muchas veces, la falta de comunicación de nuestro partido radica en que desconocemos lo que el resto de gente opina de nosotros. Mucha gente de nuestro partido no escucha a los que nos critican, y eso es un gravísimo error. Hay que conocer lo que la gente opina de nosotros. Hay que combatir esas afirmaciones. No se trata de contraatacar con la misma mentira y descalificación, sino de ganar la batalla de los argumentos con la elegancia descrita anteriormente.

Discursos a combatir

Política social: No es cierto que el PP no haga política social, es más, en algunas áreas lo hace bastante mejor que el PSOE. Siguiendo la tónica de este ensayo, no es suficiente hacer, sino que hay que comunicarlo. Durante los años de gobierno popular, los ministros más conocidos eran siempre los de Interior, Exteriores y Economía. Hay que dar la palabra también a los ministerios más “sociales”. Explicar las reformas laborales, educacionales y sociales es fundamental. La gran mayoría de los votantes lo hacen siguiendo sus propios intereses económicos, sin tener en cuenta el bienestar general. El PSOE es muy consciente de ello, y lanza políticas populistas que, si bien aumentan el bienestar social a corto plazo, son un suicidio para generaciones futuras. A diferencia del PP, el PSOE gobierno para hoy, sin importarle el mañana, pues ellos ya no estarán. Hay que dar a entender al ciudadano que, un recorte hoy es necesario para asegurarle el bienestar mañana.

No es cierto que el PP no haga política social, es más, en algunas áreas lo hace bastante mejor que el PSOE. Siguiendo la tónica de este ensayo, no es suficiente hacer, sino que hay que comunicarlo. Durante los años de gobierno popular, los ministros más conocidos eran siempre los de Interior, Exteriores y Economía. Hay que dar la palabra también a los ministerios más “sociales”. Explicar las reformas laborales, educacionales y sociales es fundamental. La gran mayoría de los votantes lo hacen siguiendo sus propios intereses económicos, sin tener en cuenta el bienestar general. El PSOE es muy consciente de ello, y lanza políticas populistas que, si bien aumentan el bienestar social a corto plazo, son un suicidio para generaciones futuras. A diferencia del PP, el PSOE gobierno para hoy, sin importarle el mañana, pues ellos ya no estarán. Hay que dar a entender al ciudadano que, un recorte hoy es necesario para asegurarle el bienestar mañana.

En definitiva, hay que eliminar la concepción popular de que sólo la izquierda hace política social.

Educación: Los temas de educación son más peliagudos. Los estudiantes salen a la calle cada vez que una reforma les va a hacer trabajar más. Hay que fomentar la cultura del esfuerzo. Una educación más difícil fomenta el esfuerzo o, lo que es igual, la titulación de personas mejor preparadas para competir por un puesto de trabajo. Sin esfuerzo habrá facilidad de obtención de títulos pero imposibilidad de encontrar trabajo. No es cierto que todo el mundo tenga derecho a estudiar en la Universidad pública. Sólo deberían tener derecho los que aprovechan esos estudios. El resto, debería dedicarse a otro tipo de trabajos igual de dignos y más demandados. Tampoco es cierto que el PP pretenda privatizar la Universidad, entre otras cosas, porque es ilegal.

Extrema derecha: Últimamente se acusa injustamente a algunos miembros del PP de pertenecer o defender la extrema derecha. El PP es un partido democrático que sigue las reglas de juego establecidas por la Constitución, por lo que en ningún caso puede asimilarse a la extrema derecha. Los símbolos e identidad que defiende el PP (bandera, himno y territorio) no pertenecen a la extrema derecha, si no que a todos los españoles, ya que la gran mayoría de éstos quisieron que fueran así cuando votaron la Constitución de 1978.

Hay que evitar que cualquier miembro del partido realice comentarios o porte símbolos anticonstitucionales. Todos nosotros (NNGG) nacimos en democracia, por lo que es absurdo que nos identifiquemos con un período que no conocimos. Seguimos las reglas de juego democráticas, por lo que no podemos permitir que se nos acuse injustamente. Ondear una bandera de España no es fascismo, es nacionalismo, y el nacionalismo democrático es muy saludable.

Especulación: Desgraciadamente, algunos miembros del Partido han sido condenados por especulación y recalificaciones ilegales. Pero el PP no tiene el monopolio de las ovejas negras, pues, delincuentes, hay en todos los partidos. Como ejemplo está la “operación Malaya”, donde todos los concejales del Ayuntamiento de Marbella han sido enjuiciados, todos menos los del PP. La manera más efectiva de combatir es de castigar efectivamente a la persona a la que el Partido ha dado la confianza y que ha fallado.

Regionalismo: El PP no está en contra del regionalismo. Está en contra de permitir que grupos minoritarios distorsionen y moldeen la historia para crear una época contemporánea afín a sus intereses. El PP defiende el uso de las lenguas regionales, pero condena su imposición. Muchas veces, cuando no se viene de una región bilingüe, se piensa que se trata de lenguas minoritarias, y no es el caso. No puede plantarse la idea de que el Vasco, Catalán, Gallego o Valenciano (según la Constitución y los Estatutos de Autonomía) sean defendidos y gestionados desde Madrid. Es más lógico pensar que deben protegerse a nivel autonómico y local. A su vez, debe protegerse al resto de españoles que no hablan dichas lenguas. Protección y promoción son las máximas del PP, no imposición. Un caso a estudiar es el del PP valenciano que, fomenta y promociona la cultura valenciana sin perder la identidad española.

Irak: Se acusa al PP de haber llevado a España a la guerra. Las calles se llenaron de gritos del No a la guerra. España no fue a la guerra. Una vez la ocupación había finalizado, el ejército español se desplegó para asegurar la protección de los trabajos humanitarios, es decir, fue en misión humanitaria como en Afganistán.

El ejército no ha realizado ninguna misión ofensiva ni de ocupación. Sólo tareas defensivas (contra ataques) y de protección. De hecho, los EE.UU. solicitaron en varias ocasiones al ejército español actuar en acciones de combate y éste se negó. Pese a que (a diferencia de Afganistán) no había resolución de la ONU. La gran mayoría de los países europeos aprobó esta intervención y muchos de ellos enviaron soldados.

La retirada de las tropas dejó a población y voluntarios indefensos ante posibles ataques, además de la pérdida de la confianza internacional.

Nuestra responsabilidad

Como miembros de NNGG, jugamos un papel importante en el tema de la comunicación, pues, en nuestras manos está la posibilidad de, al menos en Bélgica, cambiar la percepción que de nosotros tienen muchas personas y eso, a la larga, será un granito de arena para que el mensaje del Partido sea recibido de manera más abierta.

Así pues, en el ámbito de nuestras funciones y de nuestra vida privada, debemos intentar comunicar el mensaje del partido de forma clara y elegante. Para ello, y sin olvidar todo lo mencionado anteriormente, a nosotros corresponde, entre otras cosas:

  • Escuchar a los que no piensan como nosotros. Bruselas está plagada de personas que viven la política española de forma muy intensa, y los hay de todos los partidos y colores. El que su discurso no sea el mismo que el nuestro, no significa que sea menos válido. Hay que saber sentarse a discutir con esas personas, escuchar y aprender, pues siempre va a enriquecernos.
  • Ante los temas de inmigración habría que realizar una política más agresiva de visibilidad. Trato de tú a tú. Saber con certeza qué quieren los votantes y ver qué podemos incluir en nuestro proyecto. Un puerta a puerta no es tan complicado. Pero se trata de una labor que lleva tiempo y no debe limitarse sólo a períodos electorales.
  • Hemos de estar presentes en las instituciones europeas, en los colegios internacionales y en las Universidades. Hay que evitar el estereotipo de “niño acomodado” , pues mucha gente no se siente identificado con él.

Conclusión

He incluido sólo unos pocos ejemplos, hay muchos más. A vosotros corresponde ahora, según vuestro parecer, comunicar de una u otra manera. En mi opinión, para ser un buen comunicador, se requiere, convicción, conocimiento honestidad, maneras y argumentos.

Un saludo a todos.